Los piercings han sido una tendencia que ha ido creciendo año tras año durante las últimas décadas. Si bien antes estaba mal visto y eran signo de rebeldía, hoy en día se ha convertido en algo habitual. Encontrar jóvenes y adultos con piercings de oro en la oreja, piercings en el labio, piercings en la nariz, o en el ombligo, es algo realmente común.

Para algunas personas, el simple hecho de decidirse a hacerse uno ya es un paso muy importante. Pero las decisiones no terminan ahí, ahora hay que decidirse por el material del piercing y por la zona donde se van a colocar. Si combinamos los distintos materiales como pueden ser los piercings de oro, piercings de plata, de titanio, hueso, etc. con las distintas partes del cuerpo donde pueden instalarse, el resultado es una gran cantidad de variantes. Si finalmente te has decidido por utilizar ponerte un piercing de oro, es mejor que sigas leyendo, porque vamos a contarte varias cosas que debes de saber sobre ellos:

Comprar piercings de oro de 18 kilates, garantía de éxito

El oro es un material apreciado desde hace miles de años. Ha sido signo de fortuna y bienestar, por su belleza y calidad. Si es tu primer piercing, o tienes la intención de utilizar un piercing de oro en una nueva perforación, debes de tener cuidado. Los piercings de oro con poco kilates, desprende trazas de níquel, una sustancia a la cual si eres alérgico, puede traerte varias complicaciones. Por el contrario, el oro de 18 Kilates no desprende absolutamente nada de Níquel por lo que es un material 100% seguro para nuevas perforaciones. Ya sea un piercing para oreja o un piercing para nariz, el riesgo de infección por reacción al níquel es ínfimo.

“Los piercings de oro con poco kilates puede traerte varias complicaciones. Por el contrario, los piercings de oro de 18 kilates son 100% seguros” Encuentra en Joyería Virginia una gran selección de estos piercings.

Cuidados Básicos para piercings de oro

Una vez te hayas hecho tu nuevo piercing, debes de seguir unos cuidados básicos de higiene, tanto para que no provoque infección, como para garantizar su conservación el máximo tiempo posible.  En el caso de que tengas un piercing facial o corporal, tienes que seguir los siguientes pasos:

Pistola para piercings

  • Cuando vayas a manipular el piercing, lávate la manos con agua y abundante jabón. Es recomendable que jabón tenga un ph neutro para evitar la irritación de las zonas circundantes al abalorio.
  • Utiliza un bastón húmedo para limpiar las zonas alrededor del piercing de oro. Esto es realmente conveniente cuando se han formado costras, ya que el agua las ablandara y será más sencillo su retirada. Ten mucho cuidado de no arrancarlas, sobre todo cuando estén secas pues aumentará el riesgo de infección.
  • Una vez hayas limpiado la perforación, debes aclararla con abundante agua.
  • Una vez aclarada, rocía el piercing con suero fisiológico, asegurándote de que el líquido entre dentro del agujero.
  • Para evitar riesgo de infección, sécate la zona con una gasa esterilizada, cerciorándote de que quede completamente seca.

Si tu piercing es oral, el cuidado es más sencillo. Tienes que enjuagarte y cepillarte los dientes varias veces al día. El enjuague es vital sobre todo después de comer. Es preferible que uses un enjuague antibacteriano sin alcohol diluido con poca agua y que lo mantengas en la boca al menos 30 segundos. Después, finaliza con un cepillado de dientes.

Esperamos que esta pequeña entrada te sirva para resolver algunas dudas sobre los piercings de oro y su cuidado. Recuerda que si lo vas a colocar en una zona donde ya tenías un piercings previamente, puedes usar oro de menos kilates. Pero si quieres estar seguro de que no haya complicaciones, es mejor que utilices oro de 18 kilates.